domingo, 12 de febrero de 2012

Capitulo 1: Versículo 1.

Cada persona tiene una historia, mas nosotras las mujeres, que tenemos muchos chismes y cuentos inventados cada 15 minutos por nuestra imaginación vivaz o solo las pequeñas ganas de joder a la nueva novia de él tan llamado “amor de tu vida”. Dímelo a mi, que puedo francamente decir, que he dedicado mi vida a mortificar y hacerle la vida imposible a cada “novia” de mi amado ex. A veces no se porque lo hago, ósea, yo miro al tipo y ni parpadeo, es como ver un muerto caminando por ahí, solo que lo que esta muerto es mi sentimiento, no el, lamentablemente. Podría decir que es una manera de pues, marcar territorio, así como los perros, solo que hasta donde tengo conocimiento no soy canino, y mucho menos jadeo y me emociono cada vez que veo un “frisbee”. Pero ¿quien me entiende?, ni siquiera mis padres han tenido la certeza de como funciona mi personalidad y carácter, y ellos me conocen de toda la vida, o al menos, eso creen, porque al momento de la verdad, los padres se gozan la penetración, te crean, te crían y no saben quien carajo es su hijo este, acepto, es mi caso.
Antes de seguir contándoles mi vida, y pronto brindarle mi seguro social junto a mi certificado medico, les diré mi nombre, Alison, el nombre que decidió ponerme mi madre, para salvarme del castigo que al parecer quería imponer mi padre, nombrado “Yashira”, lo pronuncio con la punta de mi lengua, y siento que hasta catarro me da. Como iba diciendo, mis padres no tienen idea de como soy, de como actúo, como pienso, porque hago las cosas que hago, y a donde quiero llegar, son cosas que sinceramente, ni yo misma entiendo. No los culpo, han estado toda la vida, por lo menos desde que tengo uso de razón, trabajando. Desde el día hasta que se pone el sol, y llegaban tan cansados que no quería molestarlos con mis problemas de mujer, de seguro piensan que estoy por caer en mis días, y me daban por loca, como solían hacer todas mis amigas. Aunque realmente tampoco tenia muchas, me he cohibí de la gente, alejada del mundo y me he dedique a no se quien rayos, porque a mi persona no fue.
Dejemos todo a un lado, esto no es una historia de como mis papas se ganan el peso, ni de como actué en la escuela, y la poca habilidad social que tuve en mis años de superior. Es la historia, de como “supere” como dicen todos los chismosos, a mi ex. Su nombre es Dante, si un nombre con fuerza, presencia y seriedad, de seguro imaginaron un galán tremendo, alto, con cabello lacio, ojos verde aceituna o azul cielo, con un cuerpo que puede salir en “Men’s Fitness” o ser nominado a los hombres mas sexys del 2011. Pues, quítense todo eso de la cabeza, porque no es así, ni siquiera algo cerca, es todo lo contrario, Dante es un hombre, si así le puedo decir, de la estatura de una mujer, con el pelo rizado e indomable, ojos color caca, igual que su actitud, y que si lograra salir en una revista, seria en un reportaje de como evitar la anorexia, ese es Dante, tanto nombre para tanta decepción, ¿no? Entonces, pensaran ¿esta que le vio?, pues también me pregunto lo mismo, quizás era su agradable sonrisa, que me hacia sentir que jamás podría herir a un ser humano, su inocente mirada, que me hacia pensar que no tenia la capacidad de manifestar actos de maldad, o quizás la manera en que teníamos sexo con una naturaleza como si nos conociéramos hace años. Si, de seguro eso fue, es que todavía recuerdo la primera vez que me acosté con Dante, ninguno de los dos pensó que fuese a pasar, simplemente paso, vuelvo y repito, por naturaleza. Ay, ¿a quien pretendo engañar? Éramos dos amigos, sumamente sexuales, que tuvieron sexo por primera vez y mágicamente, comenzaron a salir, sin preguntar, sin explicar, solo comenzaron a salir. Así lo pondré, para que suene mas…”bonito”.
Lo fascinante de todo es que, a penas lo conocí y jure estar locamente enamorada de este individuo que pensé que conocía de pies a cabeza, resulta, que el cabrón era el mejor actor del mundo. Siempre he sido fría para estar cosas del amor, y para las promesas sin cumplidos que hacen los hombres, he sido como quien diría por allí, inmune a todas esas babosadas, pero Dante, lo hacia ver como si viviera en un cuento de hadas, y el ni siquiera intentaba. La química que había, o que pensamos que había, entre nosotros era tan maravillosa que todo paso por si solo. Entre el pasto, las cervezas, el sexo, las películas, las risas y los mensajes de textos, juramos estar enamorándonos. Hasta que por primera vez en mi vida paso lo que nos jodió la “perfecta y linda” relación para siempre. A todas las mujeres nos pasa, disfrutamos nuestra soltería hasta ese minuto que vemos a nuestro ex con otra “zorra”, apodo que ponemos a todas las mujeres de un ex, sin siquiera saber alguna historia de ellas, pero eso son “zorras”. Para mi suerte y alegría, me toco la dicha, de estar vez ser la zorra, yo. Que honrada me sentía de cargar el titulo, iba caminando por la calle, o salía a darme algunos tragos y sentía que sus amigas veían en mi frente la palabra “Zorra” escrito con marcador por ella con gran alegría…y mientras escribo digo su nombre entre dientes, Úrsula.

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